16 may 2010

Si quieres ser alguien en Arkansas, 2ª parte: La ropa de camuflaje


EEUU y el estado de Arkansas "camuflado" (Colección personal)


Tal y como comenté en una entrada anterior, durante mi estancia en Arkansas he podido percibir la existencia de diferentes elementos que uno debe poseer si desea ser considerado un auténtico Arkansawyer. Si eres lector de este blog ya sabes cuál debería ser tu vehículo: la camioneta/truck, en cualquiera de sus múltiples modelos y formas. No obstante, esto es solo el comienzo. El siguiente elemento que necesitas es quizás más importante, algo que va siempre contigo y que muestra a todos aquellos a tu alrededor quien eres: Un Arkansawyer.

Grosso modo, el concepto que acaba de ser descrito lo suele desarrollar la ropa, sea cual sea el grupo o clan al que quieras pertenecer. En la sociedad estadounidense encontramos claros ejemplos: Si quieres ser un rapero, deberás llevar ropa tres o cuatro tallas más grandes, los pantalones caídos a más no poder –aquí he visto individuos que apenas pueden caminar pero que se sienten encantados de mostrar lo que son-, zapatillas Jordan y collares grandes y brillantes (en la mayoría de los casos escandalosa bisutería “fina”). Si quieres ser considerado un/a hermano/a de una fraternidad (masculina o femenina) lo que necesitas vestir es cualquier atavío que lleve serigrafiados, bien grandes, los caracteres distintivos de la fraternidad en cuestión. Finalmente, si tu deseo es llevar puesto un capirote y una túnica blanca, especialmente en la zona sur de EEUU, la cosa está bastante “KKKlara”.

Pero volviendo al asunto arkansawyer, ¿qué es lo que se necesita llevar puesto para convertirse en “uno de ellos”? A lo mejor (y probablemente antes de que leas esta entrada) pensabas que el mejor atuendo para parecer un arkansawyer era ropa de granjero o el típico traje de vaquero. Sin embargo, como el título de esta entrada sentencia, para ser un genuino arkansawyer lo que de verdad necesitas es ropa de camuflaje.



Un idividuo cualquiera encontrado en Walmart *

Se entiende que te estés preguntando ¿y por qué? ¿Acaso visten esta ropa de camuflaje para mimetizarse con el paisaje y conservar al máximo su privacidad? Dado que los lugareños lo usan durante su vida diaria (ir a la compra, a la universidad, etc.) yo diría que no. ¿Son la mayoría de los arkansawyer –mujeres, niños y ancianos incluidos- amantes de la caza? Esto podría ser una razón convincente pues de hecho hay gran cantidad de cazadores en esta zona, cazadores de patos, de ciervos… y de comida grasosa también.
No obstante he visto demasiada gente en ropa de camuflaje como para creer que todos ellos son cazadores (pertenecientes los dos primeros tipos, me refiero).
Por lo tanto, la siguiente pregunta permanece irresoluta: ¿Por qué los arkansawyer llevan ropa de camuflaje? Pues bien, la respuesta a esta pregunta es la misma que respondía a por qué los entrañables locales de Arkansas usan trucks: llevan este atuendo, esencialmente, para sentirse auténticos arkansawyers. Así, para reforzar el sentimiento de unión hacia el grupo arkansawyer este tipo de ropa se convierte en fundamental: Para ser “uno de ellos/nosotros” tendrás que llevar al menos una gorra de camuflaje.


Una gran variedad de gorras de camuflaje pueden ser adquiridas en los establecimientos locales

Para ir más allá y sentirse plenamente integrado, la chaqueta o abrigo de camuflaje es altamente recomendado. Para los más atrevidos, el chaleco o incluso el peto con botas de goma incorporadas son opciones inmejorables.
Esta significativa costumbre a la hora de vestir lleva a preguntarse cuál fue el motivo que dio origen a la misma. Muy probablemente estos atuendos los solían llevar aquellos locales dedicados a la caza y poco a poco se convirtieron en objetos de moda para el resto. Quizás esos cazadores primigenios eran considerados gente carismática o poderosa entre sus congéneres, lo que propició que estos últimos desarrollaran lo que René Girard denominó deseo mimético, aspirando por medio de sus vestiduras a parecerse a estos “admirables” individuos arkansawyer.


Además, puede que te estés preguntando cuál es el tipo de camuflaje al que estas líneas se refieren, si es como el de los marines en Iraq o Afganistán o más bien como el que lleva Schwarzenegger en Comando. Pues bien, como se puede observar en las fotografías anteriores, los arkansawyers tienen su propio tipo de camuflaje. Buscando en internet he podido averiguar que el camuflaje arkansawyer es el utilizado para cazar patos. Los colores y motivos están diseñados para que los cazadores puedan mimetizarse con el hábitat natural de los patos: lagos, pantanos y marismas, donde los árboles y plantas son de un color verde apagado, marrón y hasta gris. Consecuentemente, el camuflaje sería algo así:

La muestra de color del camuflaje Arkansawyer

Voluminosos cazadores enseñando sus presas


Por otro es interesante comentar que este tipo de ropa puede ser adquirida fácilmente en establecimientos no especializados como Walmart. Este invierno tenían una colección de camuflaje arkansawyer bien completa para hombres, mujeres y niños. Tras este tiempo viviendo entre ellos puedo corroborar que los arkansawyer se atreven con toda clase de prendas, desde las mencionadas gorras y chaquetas hasta la bizarra gomilla de las gafas de sol de camuflaje. Ya sé que quizá estás pensando ¿cómo la gomilla de las gafas de sol te puede ayudar a camuflarte? Pero no debes olvidar que, como dije previamente, mimetizarse con el entorno no es el propósito; si estás en Arkansas y llevas ropa de camuflaje es, de todas todas, porque eres o quieres ser un auténtico arkansawyer.

* Era broma. Ese individuo es my compañero de apartamento.


muestra de color del camuflaje Arkansawyer:
http://www.zazzle.com/duck_hunting_camo_magnet-147534676099799595
Cazadores: http://skylakeduckhunting.com/assets/pho_duck-hunting_08.jpg

3 may 2010

Memphis Revisitado: El Hotel Peabody, Hu-Xiao y la Kookamonga Burger



Hace tres semanas volví a Memphis porque tenía que presentar un trabajo de investigación en SSCA Annual Convention. Esta conferencia tuvo lugar en el Hotel Peabody, un fastuoso alojamiento en el epicentro de Memphis decorado a la antigua usanza, como del siglo XIX: Un lujoso hall, estilosos teléfonos antiguos por todas partes, luces amarillentas que contrastaban con el parduzco tono de la madera de las paredes y los muebles, un olor mezcla de bolas de naftalina y madera…. en fin, alto copete. La decoración era tal que durante el tiempo que estuve allí me sentí como si estuviese en la película de Titanic, pero sin DiCaprio ni hundimiento de por medio.

El hall del hotel Peabody.

Además de quedar fascinado por el aspecto del hotel también quedé sorprendido por la curiosa tradición que tuve oportunidad de presenciar: el paseo de los patos del Peabody, una popular costumbre –para las gentes de Memphis, supongo- que consiste en llevar a unos cuantos patos desde el la parte de arriba del hotel hasta la famosa fuente situada en el centro del hall. Los patos circulan por una alfombra roja y son guiados por el “maestro de los patos”. Por lo que he podido saber hacen esto cada día y el motivo es, cuanto menos, peculiar. Se puede leer –en inglés- en la siguiente dirección:http://www.travbuddy.com/The-Peabody-Duck-Walk-v192755




Este sin igual entorno no fue lo único reseñable del viaje, hubo algo más que contribuyó a hacerlo especial: Hu-Xiao, mi compañero del máster chino. Con él pasé todo el día y por lo tanto el intercambio cultural fue inevitable. Yo, como es habitual, le acribillé a preguntas y él, amable y abierto como pocos, contestó sin ningún inconveniente, preguntándome también sobre la cultura española. Me contó muchas cosas sobre China y su ciudad, Pekín, y debo decir que consiguió que mi imagen de los chinos y su cultura haya cambiado significativamente.

Hu-Xiao me habló primero sobre sus años en el instituto y sobre su agitada vida social (era, según él, un fiestero). No obstante me cuesta imaginar a alguien de China siendo un fiestero, pero si él lo dice yo le creo. Me contó que en China tienen discotecas, que la gente también bebe y que allí en la “discoteque” la gente suele hacer, en general, lo mismo que los occidentales en sus respectivos países –de nuevo los prejuicios por los suelos, como es costumbre-.

Por otra parte me comentó que la sociedad China está claramente desequilibrada ya que allí el 10% de la gente posee el 90% de la riqueza, lo cual provoca unos cuantos super ricos e ingentes cantidades de pobres (el cuento tercermundista por excelencia, por cierto). Me contó además que hay corrupción, que la elite son básicamente políticos y familias adyacentes y que por supuesto existe censura –aunque según él no es para tanto-; me confirmó también que los conflictos entre diferentes entre China y los países de su alrededor (Tibe, Taiwan o Mongolia) están en el candelero por aquellas tierras.

Todo lo que me dijo me hizo pensar muy y mucho acerca de las predicciones de expertos –y no tan expertos- sobre China desbancando a EEUU como la gran superpotencia. Después de escuchar a Hu-Xiao yo me pregunto ¿Puede un país que carece de clase media, bienestar social y respeto por los derechos humanos llegar a ser el nuevo líder mundial? Y de ser así, ¿Es esto moralmente aceptable?

A mi parecer, los políticos en China son tremendamente astutos porque dirigen el gigante asiático echando mano de los puntos positivos del comunismo y del capitalismo. Pero esos “puntos buenos” lo son desde su punto de vista ya que los mezclan desde una perspectiva económicamente voraz y para su propio beneficio: Al pueblo se le requiere orden absoluto y trabajar unido y por igual para beneficio de la nación. Producir para China es lo único que interesa y se busca que nada interfiera en dicha producción; así, la religión, según Hu-Xiao, apenas existe entre la población china –se podría aventurar que la gente ya es sumisa de por sí, luego no se necesita-.

Sin embargo a pesar de esta perspectiva comunista los dirigentes políticos permiten que la empresa privada (extranjera incluso mejor) explote a un pueblo chino pobre, dócil y alienado por el espíritu comunista, que se convierte en una presa fácil y jugosamente explotable para las corporaciones. Queda por tanto claro que ese comportamiento comunista de las masas chinas se acopla perfectamente al capitalismo más insaciable. Las empresas, con vía libre por obra y gracia del gobierno, producen de forma masiva y con costes exiguos, maximizando así los beneficios para todas las partes excepto para el pueblo. En cualquier caso se debe reconocer que el crecimiento de China en los últimos años es sorprendente y que su gente (trabajadores infatigables, decididos y muy organizados) son dignos de admirar.


Hu-Xiao, mi compañero de clase.

Por otro lado, China es un lugar lleno de gentes, comida y culturas diferentes. Hu-Xiao me explicó que existen muchísimos tipos de comida dependiendo de la región (más y totalmente diferentes a las que aparecen en el menú del restaurante chino del barrio), que en China puedes encontrar cualquier clima imaginable y que hay muchas religiones diferentes, aunque que no estén muy extendidas entre la población. Además la gente en China es tímida pero amable y les encanta recibir visitantes. De hecho se suelen sorprender cuando vienen y es normal verles preguntar a los foráneos si puede hacerse una foto con ellos.

Por último Hu-Xiao también me dijo que le encanta el fútbol y que va a animar a España en el Mundial, por lo que se le debe reconocer su buen gusto futbolístico.

Después de presentar nuestros trabajos y finiquitar así la conferencia estábamos muertos de hambre. Tras un par de vueltas por los alrededores decidimos entrar en el Kooky Kanuck. Y qué clase de antro es este, te preguntarás. Todo lo que debes saber acerca de tan pintoresco establecimiento es lo siguiente: Kookamonga burger, una hamburguesa de casi 3 kilos y medio. Si te la comes en menos de una hora no pagas por ella y además ponen el plato con tu firma o tu foto en la pared. Obviamente entramos sin dudarlo pero al preguntar la decepción se apoderó de mí: Tardaban en cocinarla una hora y no teníamos tiempo para estar allí esperando por lo que el reto quedó descartado. Después de un enriquecedor día volvimos a casa satisfechos pero yo no pude evitar sentir algo de resquemor. Hasta hoy me he olvidado de la Kookamonga burger y tarde o temprano un plato con mi firma colgará de esa pared; de no ser así al menos volveré para intentar la machada al 200%.


Foto de la Kookamonga burger: http://crazy-eats.com/

16 abr 2010

Caraway Road: El Paseo de la Grasa de Jonesboro

El inicio de "El Paseo"

Un tramo de casi tres millas y media en Hollywood Boulevard entre las avenidas Gower y La Brea, o lo que es lo mismo El Paseo de la Fama de Hollywood. Un lugar mundialmente conocido por las estrellas que pueblan sus aceras y que recuerdan a los viandantes los actores, cantantes y gente de la farándula de Hollywood desde los años cincuenta hasta la actualidad.

Hollywood y Jonesboro son, en ambos casos, parte de los EEUU. Sin embargo, las similitudes entre ambos no son muchas, de hecho se puede afirmar que son bastante diferentes. Hollywood tiene su glamour, sus estrellas del celuloide aquí y allá, sus letras en el monte Lee, alcohol en las tiendas y restaurantes… y por supuesto el mencionado Paseo de la Fama. ¿Y Jonesboro? ¿Qué tiene Jonesboro que se pueda comparar con Hollywood?

Bueno, en primer lugar se debe reconocer que Jonesboro no tiene tanto glamour ni tampoco estrellas de cine que vivan en los alrededores. Jonesboro no tiene sus letras en un monte (la zona es, además, increíblemente plana) ni alcohol disponible en las tiendas o bares, excepto en contados y privilegiados recintos. No obstante, Jonesboro tiene algo que se puede comparar sin salvedad o cortapisa con la Meca del cine, y más específicamente con su Paseo de la Fama: Caraway Road y el tramo de la misma entre Marshall Street y Joe E. Marty Expy, lo que yo vengo llamando “El Paseo de la Grasa de Jonesboro”. En este tramo de Caraway Road, de dos millas y media de extensión, los lugareños encuentran un auténtico Edén de comida grasosa, provista un montante total de calorías que relegan el potaje, los callos o el cocido madrileño a la categoría de tentempiés ligeros.

A ambos lados de dicha calle, carente de aceras pero con amplios aparcamientos, se abigarran más de 25 establecimientos de comida (insalubre) que luchan ferozmente por conseguir comensales que mantengan el negocio. Dado que no hay aceras no hay ninguna estrella que te recuerde actores o actrices de Hollywood pero los restaurantes te recuerdan lo importante que son las comidas altamente calóricas en la dieta del estadounidense medio. De Wendy’s a IHOP, estas son las “estrellas” de El Paseo de la Grasa de Jonesboro:

Mosaico de El Paseo de la Grasa de Jonesboro. (Colección personal)


Wendys: Es una hamburguesería que le hace la competencia a McDonalds tratando de explotar el factor “old style”.

Quiznos: Es un sitio de bocadillos tipo Subway que tras estar cerrado un año ha sido reabierto hace unas semanas. Este hecho es un fenómeno llamativo en El Paseo de la Grasa de Jonesboro. Para los insalubres restaurantes que lo pueblan dicho paseo es como el Serengueti para las Gacelas o como una jungla de comida rápida donde solo los más fuertes (grasos, sabrosos o baratos) sobreviven. Como consecuencia de esta voraz competencia he podido observar como, en tan solo algo más de un año, varios lugares han sido cerrados, remodelados y abiertos de nuevo después de un tiempo.

Dexter BBQ: Barbacoa de la buena, tipo costillas, chuletones, etc.. No he tenido el gusto, todavía.

Pizza Hut: Por 1o dólares (7.38 euros) cualquier pizza, de cualquier tamaño, con los ingredientes (sin límite) y la masa que quieras. ¿Tengo que decir más?

China Garden: El primer buffet libre de El Paseo (hay como cinco o seis). No he estado nunca, luego no puedo opinar.

Pizza Inn: Buffet libre de pizza; no lo he visitado pero he oído decir que es bueno.


Fat City (o Ciudad Gorda/Grasa): El paradigma de El Paseo de la Grasa de Jonesboro. Comida tradicional estadounidense, tan sabrosa como grasosa. Y con ese nombre… ¡es la leche!

Barnhills: Buffet de comida sureña. Las opiniones de Internet dicen que está bien luego quizá un día de estos lo pruebe.

China Buffet:Buffet de comida “asiática”, y entrecomillo asiática porque te puedes encontrar desde cerdo agridulce hasta pizza y patatas fritas. Tan bueno como insalubre.

Munchy’s: Un sitio de sándwiches. No tengo referencia alguna acerca del mismo.

El Acapulco: El primer mexicano de El Paseo; hay cuatro en total y muchos más desperdigados por otras zonas de la ciudad. Me sorprende bastante cuanto aprecian los lugareños la comida mexicana, pues siempre que paso por alguno de los susodichos restaurantes el parking siempre está, al menos, medio lleno. Tengo noticias de que este, El Acapulco, no es muy bueno.

McDonalds: ¿Qué te voy a contar que tú no sepas?

Dragon & Phoenix: Otro buffet asiático. Nunca he estado.

Wings to go: Un sitio muy popular pese a que la variedad del menú es bastante limitada (tiene alitas, alitas, patatas fritas y luego también alitas). Tengo noticias de que los miércoles a la hora de la cena (hay 2x1 o algo así) no cabe un alfiler.

KFC: Otro establecimiento más que conocido. Sin embargo, en El Paseo de la Grasa de Jonesboro la filosofía del pollo frito queda sublimada, expuesta a la enésima potencia: por algo más de siete dólares no te dan el clásico cubo sino acceso al buffet libre. Grasosamente grotesco.

Taco Bell: Tacos y demás comida Mexicana maltratada como si de hamburguesas se tratasen. Es bueno y barato pero desde mi punto de vista hace desaparecer la magia de la comida mexicana (lo cual ha sido corroborado por alguien de corazón mexicano y adolescencia tejana que no hace mucho tiempo tuve el placer de conocer).

Mongolian Grill Buffet: Nunca he estado en este, pero solo viendo el nombre se me antoja como un sitio de comida picante, ¿no?

Cici’s Pizza: Buffet libre de Pizza por cinco dólares (3.69 euros) y además puedes pedir las pizzas a tu gusto. Te puedes imaginar…

Lazzari: El único restaurante italiano de El Paseo. La comida es deliciosa y tienen variedad. Notable alto.

Subway: La competencia de Quiznos, quizá la elección menos grasosa de El Paseo.

Little Caesar: 5$ por una pizza familiar de pepperoni. Sin comentarios…

Salsa’s Grill: Otro mexicano el cual tampoco he probado.

Blue Sombrero: Otro mexicano más, que parece estar cerrado porque nunca está muy lleno. La excepción que confirma la regla sobre los restaurantes mexicanos antes comentada.

The Dixie Café: Platos clásicos de EEUU. Me han dicho que está bien.

Back Yard Burger: Grandes y grasosas hamburguesas. Un lugar destinado al éxito en El Paseo.

Kirin Restaurant: El último asiático, jamás lo he probado.

Casa Maya: The fourth and last Mexican. No reference or visit.




IHOP: El punto álgido de El Paseo. La Casa Internacional de las tortitas (traducido al español) ofrece una gran variedad de comida altamente calórica y, por supuesto, la especialidad de la casa: sus mantequillosas tortitas. Además IHOP tiene una promoción que sacan de vez en cuando llamada “todas las tortitas que puedas comer”, que he tenido la oportunidad de probar. Solo puedo decir que es, sin lugar a dudas, excelsamente grasoso.

Lewis BBQ: El ultimo pero no por ello el menos grasoso. Nunca he estado, pero el dibujo de un cerdo bailón en el cartel me invita a pensar que sirven una comida sabrosa y bien insalubre.

En conclusión, estos los lugares que hace de esas dos millas y media El Paseo de la Grasa de Jonesboro. Todos buenos, todos grasosos y todos en Caraway Road, Jonesboro, AR.

10 abr 2010

“Serio por delante y de fiesta por detrás”. Quizá el Capitán Planeta era de Arkansas… o de áreas circundantes.



El martes decidí que necesitaba un arreglo en mi sublime cabellera y fui, como siempre, a ver a Lee, mi peluquero de confianza. Lee es un tipo simpático, al que le gustan los idiomas casi tanto como los hombres –aparte de inglés sabe algo de español y francés y un poquito de árabe. Cuando voy me intenta cortar el pelo hablando solo en español y la verdad es que no se le da nada mal, además tiene mucho afán por mejorar, algo vital con los idiomas.

Sea como fuere, menciono todo esto porque cada vez que voy a ver a Lee me acuerdo de lo que Juan Pablo, uno de los profesores del Departamento de Idiomas, me dijo la primera vez que me tocó cortarme el pelo: “ten cuidado dónde vas, no te vayan a hacer un mullet”. ¿Un mullet? ¿A qué se refería con un “mullet”? No pasó mucho tiempo hasta que me puse a investigar qué quería decir Juan Pablo y con la primera foto que avisté lo tuve claro: Lo que en EEUU llaman mullet (en español mújol) es ese mítico corte de pelo de los ochenta y principios de los noventa que consiste en llevar el pelo relativamente corto en los lados y el frente y largo en la parte de la nuca. Es, en definitiva, el corte asociado en España a individuos de etnia gitana y más recientemente a aquellos jovenzuelos (y no tan jovenzuelos) que ansían mostrar su nivel de maldad o chulería, los llamados “canis”.

El corte de pelo mullet surgió, según he leído en internet, gracias a los cantantes de glam rock de los setenta (David Bowie y Cía.), haciéndose después popular entre las masas. En la red he tenido acceso a soberbias instantáneas de mullets, de hecho algunas de ellas rebasan los límites de la imaginación. Además he podido descubrir diferentes sub estilos, gracias en gran parte a esta web: http://www.mulletjunky.com/. A continuación se recogen algunos de los más llamativos/horteras:




El estilo asiático //el payaso de la fiesta de fin de curso// ¡Por lo que más querais, mirad el/la niño/a! //La banda Mullet

El estilo mullet es peculiar y único en su clase, no solo por cómo es sino especialmente porque ha tenido éxito a nivel internacional y de forma intemporal. En España, sin ir más lejos, tuvo su momento como en EEUU pero aun hoy es ampliamente utilizado por los jóvenes vascuences afines a la izquierda abertzale, los entrañables anti sistema también conocidos como perro-flautas y los mencionados “canis”. Estos últimos lo usan, en parte, por el renacimiento que tuvo este corte de pelo hace unos años gracias jugadores de fútbol como Torres o Cesc, que dieron al uso del mullet una segunda juventud más allá de los citados especímenes:



Fernando Torres // Cesc Fabregas


Este corte de pelo, tremendamente estimado durante el periodo previamente constatado, es hoy en EEUU objeto de mofas y asociado al estereotipo del paleto estadounidense (según Wikipedia en inglés es un corte de pelo poco atractivo y, básicamente, de imbéciles). Probablemente Juan Pablo lo mencionó por lo de los paletos y el caso es que desde el día que tuve conocimiento este singular estilo siempre que salgo por ahí observo a los arkansawyer en busca de mullets. No obstante, todavía no he visto ninguno. Puede que sólo sea un estereotipo sobre la gente de zonas rurales o quizá los mullets tengan un horario diferente al mío y por eso no coincidimos. En cualquier caso, estos mullets no son algo nuevo para mí: Si bien descubrí dicha denominación hace unos pocos meses, desde que era un tierno infante el magnetismo de este corte de pelo atrajo mi atención y lo tenía claramente clasificado en mi imaginario personal. Para mí, los clásicos mullets son:


El Capitán Planeta//Hristo Stoichkov

Un cromo fetiche: Trifon Ivanov


El amigo pelirrojo de John Connor en Terminator II


El gran e inigualable McGyver

8 abr 2010

Desde Siria con mucho flow



Su nombre es Ali Khalil. Llegó de Siria hace más o menos ocho meses. Es el instructor de árabe (aparte de estudiante del máster en inglés) y mi compañero de oficina en el departamento de idiomas.
Si eso es todo lo que te desvelo acerca de él, ¿Cómo te lo imaginas? Permíteme verbalizar tus pensamientos: un tipo delgado, probablemente con barba o bigote, quizá con piel morena, vestido con ropa árabe (turbante o keffiyeh, Jellbiya , sandalias, etc.), silencioso, con un fuerte acento arábigo y por supuesto musulmán hasta la médula. Bueno, pues si esto es lo que estás pensando me veo obligado a decirte que tus prejuicios te han traicionado –y apuesto a que no es la primera vez, ¿verdad? Ese es el problema con los prejuicios, dejamos a nuestro subconsciente aventurar sin darnos cuenta que los estereotipos o generalizaciones de los que echa mano son normalmente inexactas, vagas y con frecuencia fruto de exageradas descripciones.
En este caso, por ejemplo, Ali es todo lo contrario de lo que cabría esperar del estereotípico árabe. ¿Es esto negativo? Pues claro que no. De hecho es genial. Ali es un tipo normal, de piel clara y con un pronunciado acento británico. No es musulmán, sino agnóstico, es locuaz y amable y siempre tiene algo gracioso que comentar. A Ali le encanta salir de fiesta, pasar tiempo con los amigos y la cultura anglosajona en general. Además, Ali es un ferviente fan de Michael Jackson. Es más, no solo es fan de MJ sino también un gran imitador:



El artista dándolo todo con Smooth criminal. ¡Crack!

Este es, a grandes rasgos, Ali, uno de mis compañeros de oficina. Siempre que tengo oportunidad trato de intercambiar impresiones y aprender de él y su cultura, pues gente de Siria no se encuentra todos los días. No obstante, debo decir que quizá la mejor cosa que Ali me ha enseñado hasta ahora es algo que no ha salido de su boca: Prejuzgar no tiene sentido alguno y suele llevarte a errar; y él, el gran Ali, es prueba viviente de ello.

y aquí está, Ali.